
Por Miguel Hernández
Tras la muerte de la presidenta de la Cámara de Diputados federal, Ifigenia Martínez y Hernández, deja un legado muy importante para las nuevas generaciones, especialmente para las mujeres mexicanas, ya que desde su juventud se interesó por las actividades políticas participando activamente en el movimiento estudiantil de 1968 y posteriormente en los partidos de izquierda, siempre luchando para mejorar las condiciones de vida de mujeres y hombres.
Ella fue una política, economista catedrática y diplomática mexicana que ocupó diversos cargos, entre ellos, directora de la Facultad de Economía de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), diputada federal, senadora. También cursó una maestría en la Universidad de Harvard y en 1988 participó en la ruptura del Partido Revolucionario Institucional (PRI) al conformar el Frente Democrático Nacional (FDN) que postuló a Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano como candidato a la Presidencia de la República.
Tras el gran fraude electoral donde se impuso a Carlos Salinas de Gortari, EN 1989 Cuauhtémoc Cárdenas, Porfirio Muñoz Ledo e Ifigenia Martínez, conjuntamente con un gran número de seguidores conformaron el Partido de la Revolución Democrática (PRD) en 1989 ocupando los cargos de diputada federal y senadora.
Apenas el 1 de octubre, Ifigenia Martínez recibió la banda presidencial del presidente saliente Andrés Manuel López Obrador para entregarla a la Doctora Claudia Sheinbaum Pardo, como primera mujer que gobernará la República Mexicana para el periodo 2024-2030.
La presidenta Claudia Sheinbaum lamentó la muerte de la política mexicana y escribió en sus redes sociales: “El 2 de junio voté por Ifigenia Martinez, una mujer consecuente y de convicciones. El 1 de octubre recibí la banda presidencial de sus manos. Hoy nos dejó. Le envío a su familia, compañer@s y amig@s todo mi cariño y solidaridad. Hasta siempre querida maestra Ifigenia”.
